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martes, agosto 11, 2009

pastel de arándanos

Para variar, una recomendación de cine: My Blueberry nights, de Wong Kar Wai... una delicia de pastel, de actrices, de guión, de imágenes, de música, de beso... no es tan difícil cruzar la calle, cuando estás preparado y algo bueno te espera al otro lado.


jueves, abril 17, 2008

Bikur Hatizmoret

Bikur Hatizmoret es el título original de la película La banda nos visita, que he ido a ver esta noche con un buen amigo. La dirige Eran Korilin y la producción es israelofrancesa (invento el término si no existe). Cuenta la historia de una banda de música tradicional árabe integrada por policías egipcios de Alejandría, que viajan a Israel para hacer su bolo en la inauguración de un centro cultural árabe de una pequeña ciudad perdida en le desierto de Negev. Por algún malentendido que acaba importando poco en realidad, acaban tiradísimos en el aeropuerto y se equivocan de pueblo al coger el autobús, con lo que acaban en una especie de colonia judía perdida y sin alma en apariencia, a excepción del pequeño restaurante de la carretera donde una bella mujer (y gran mujer) acaba acogiéndoles.

Es una historia de las que me gustan, sencillas en apariencia, modestas, pero llenas de algo que contar, de símbolos que interpretar. Me gusta porque lo cuenta desde el humor sutil, desde el absurdo y la caricatura en algunos momentos, y de la ternura en otros. Me gusta porque habla de la convicencia árabe-israelí desde una perspectiva fresca, original y muy humana o sentimental, que es al fin y al cabo el punto de conexión entre todos y lo que nos acaba igualando... el amor, la compasión, la solidaridad, la curiosidad, el juego, la música...

Me ha parecido bello el uso que hace del idioma, de las lenguas como barrera y como canal a la vez; el absurdo de que dos pueblos vecinos recurran al inglés para entenderse y la naturalidad con la que al final las tres lenguas se mezclan y conviven en armonía. En tierras de bilingüismo como la mía sucede a menudo ese fenómeno de la convicencia de las lenguas, y me parece bello siempre escucharlas danzar juntas y de la mano, más allá de las barreras y las fronteras que nos ponen o imponen más bien desde fuera, porque en la vida en realidad lo que hay son personas y sentimientos o ideas que comunicar.

Es curioso y paradójico que La Academia rechazara su candidatura a los Óscars como mejor película de habla no inglesa por tener demasiado inglés en el guión, y que en Egipto la Asociación de Actores la rechazara para el festival de Abu Dhabi por ser israelí... como si no tuviera algo que ver con ellos lo que se cuenta. En realidad, es una película que denuncia precisamente esas contradicciones y que, por suerte, ha recibido un gran reconocimiento en el mismo Israel y en Europa (Cannes, Munich, Atenas o Zurich), y ha sido la triunfadora en el Festival de Cine de Tokio. Tiene mi voto, en todo caso.

Te dejo con el tráiler, por si te anima a ir a verla.


jueves, marzo 27, 2008

24 hour party people

En el año 1976, cuando nacía mi hermana Elena, en Manchester Tony Wilson y otros 40 asistían al primer concierto de Sex Pistols, a partir del cual formulan un plan que a lo largo de las dos décadas siguientes cambiará la faz de la música pop y dará notoriedad a Manchester. Cazatalentos y promotor musical con una personalidad magnética, Winterbottom le da vida a Tony en esta película, única y fascinante donde las haya, extraña, que cuenta el espectacular ascenso de la discográfica Factory Records, lugar de origen de grupos como Joy Division, New Order y Happy Mondays. Tras lanzar Factory Records, compran un local y ponen su propia discoteca, Hacienda, que pronto se convierte en una de las más conocidas del mundo. Sin embargo, la fiesta acaba aguándose y derivando a una historia de música, sexo, drogas y personajes estrafalarios, donde la libertad que Tony les da a sus artistas acaba siendo su perdición.
Sin ser muy fan de todos esos grupos, la película te atrapa por su inteligencia, por la agilidad y elegancia de su cámara, por la sofisticación general de la propuesta, la armonía de disonancias, surrealismo y juego con las fronteras del género. Un documento a tener en cuenta, una frase anotada para recordar y una escena sin desperdicio:

"MUTABILITY IS OUR TRAGEDY BUT IT IS ALSO OUR HOPE"

miércoles, enero 16, 2008

Vania en la 42

Chéjov me deja, una vez más, impresionada y conmovida. La primera vez fue en Edimburgo, en 2001, con la representación de "La Gaviota". Me inundó con una profunda sensación de conciencia de la naturaleza humana en toda su crudeza.

Hoy renuevo esa sensación con la versión de Louis Malle para el cine de "El tío Vania". Adaptada por nada menos que David Mamet, "Vania en la calle 42" es un producto híbrido entre la ficción y el documental entorno a las representaciones de la obra de Chéjov en el teatro abandonado Old Amsterdam de la calle 42 de Nueva York, que dirigía André Gregory en la realidad y también en la película.

Impecable la interpretación de todos ellos (magnética la Elena de Julianne Moore), el naturalismo de la puesta en escena, la proximidad, el juego hábil con el espectador y con sus convenciones, la banda sonora... Te la recomiendo entera, pero si no la vas a ver quédate con esta secuencia, la escena final de la obra y del filme.

El monólogo de Sonia contiene toda esa intensidad negra e implacablemente lúcida que impresiona de Chéjov cuando pone en boca de sus personajes, inteligentísimos, la serena e irrefutable constatación de la infelicidad humana.

sábado, diciembre 08, 2007

cuentacuentos

Hoy recordábamos con mi madre series de televisión típicas de Navidad que ponían cuando Elena y yo éramos pequeñas (más o menos durante los 80). Hemos recordado la de El Cuentacuentos, con un poco de nostalgia porque hay series de aquellos tiempos que eran buenas y que se han perdido un poco de vista.
Casualmente con David esta noche hemos ido a parar en Youtube (buen amigo de veladas con amigos de vez en cuando), justamente con esa serie, The Storyteller.
Te dejo con uno de esos cuentos ("los tres cuervos"), de la serie de 9 capítulos dirigida por Jim Henson, padre de los Teleñecos, en el 88. Sin desperdicio ninguno de ellos, además de por la calidad general de la producción, por las historias.

Me transporta a la inocencia de aquellos tiempos, a la capacidad de creer en el Amor y la Justicia con mayúsculas; y me revelan nuevos significados, menos inocentes ya, más relativos y desencantados a veces. Al fin y al cabo los cuentos los escriben los adultos, a menudo para ellos mismos también. Tal vez por eso lo posteo, porque me ha recordado a algo en lo que no quisiera dejar de creer del todo.

martes, diciembre 04, 2007

Vírgenes suicidas


Hace tiempo que tenía pendiente esta película, por su banda sonora y ahora descubro que seguramente porque es el buen momento. No porque me sienta especialmente cercana al suicidio, pero sí a la muerte simbólica de ciertas cosas y creo que la película habla de eso, en clave simbólica también.

The Virgin Suicides es a mi modo de ver una historia sobre la muerte, la involuntaria de la inocencia y de la libertad, y la voluntaria como respuesta a un mundo de mentiras y fachadas que ha acabado con las dos primeras. Es el suicidio real de cinco jóvenes simbólicas de una familia simbólica en un mundo real; o cambiemos los adjetivos... es lo mismo. Porque me parece que es en esa ambigüedad constante entre lo real y lo simbólico de todos sus personajes, donde la muerte se convierte en el personaje principal, real y simbólico como las cabelleras rubias de las vírgenes.

Es necesario aprender a 'matar' muchas cosas antes de permitir que ellas nos encierren y nos corten las alas; porque si eso ocurre la propia muerte acaba por ser el único acto de libertad posible. Es necesario acabar con cada pequeña idea y con cada persona que, en nuestros mundos aparentemente normales, violan nuestro Amor (en mayúscula) por el mundo y por nosotros mismos. Matar desde dentro a los recuerdos que duelen, matar a los silencios injustos, matar a las preguntas sin respuesta, a tantas mentiras... y escaparse, salir corriendo si se puede... porque si seguimos violados por dentro y encerrados tras una fachada, para seguir vírgenes por fuera, entonces todo es una mentira enorme de la que, como las cinco hermanas, solo existe una forma de salir victorioso.

martes, noviembre 20, 2007

Blade Runner



Blade Runner es una película de esas que dejan al espectador, entonces y ahora, con un montón de preguntas en la cabeza. Cine negro futurista y ciencia ficción de las que asustan, por creíble, tanto filosófica como estética y científicamente. Las salas de cine permiten ahora de nuevo verla en la gran pantalla, en mi caso por primera vez, y es un auténtico gustazo.

Ahí un pensamiento: en el fondo.... todos somos replicantes, poderosos e imperfectos, con miedo a la muerte y en busca del Creador para adorarle o para matarle, según el día.

viernes, noviembre 09, 2007

Hermanos Oligor


Virginia y Valentín, dos amantes de cartón piedra en un mundo de poleas y carriles, de juguete y de sueños, como la infancia y el amor. Los hermanos Oligor le dan vida en un espectáculo que no he tenido la suerte de ver todavía, pero que el documental Hermanos Oligor convierte en un monumento a la creación y los sentimientos en estado puro. Lo recomiendo, sin duda, porque el guión y el proyecto es de Amanda (y de Joan), y porque sé que te encantará también.

Se estrenó ayer en los cines Verdi de Barcelona, y también en Madrid, Málaga y Girona. Toda la información sobre el documental en la web y este trailer, para que te hagas una idea... no te lo pierdas, es una linda ventana.

martes, octubre 09, 2007

Grizzly Man

Timothy Treadwell (llamado el "hombre pardo"), pasó 13 veranos enteros viviendo (o superviviendo) en un lugar recóndito de Alaska, la Reserva Nacional de Karmai, paraiso de los osos, sin más armas que su temeridad y su amor. Durante los 5 últimos años registró con una cámara imágenes insólitas, recogidas en un documental magistral de Werner Herzog llamado Grizzly Man, que me recomendó ayer Amanda en el video club.

Su vida y su muerte han sido objeto de muchas opiniones controvertidas, acerca de su temeridad, su locura, su obsesión o su amor irracional por esos animales, por todos los animales y por la naturaleza, exhuberante y salvaje, en la que se instalaba y que sin duda le salvaba de un mundo real que le fue más hostil. Es un documento que vale mucho la pena visitar (hay muchas entradas en youtube), no solamente por la belleza paralizante de los paisajes y de la proximidad con esos animales, sino por el personaje, su entusiasmo, su energía vital y su excentricidad, su bondad y su amor temerarios de tan generosos.
No le juzgo, ni le venero... le observo y me parece simplemente una dulce excepción, un extremo, una ventana a un mundo y a una mente genuinos, sorprendentes.

lunes, septiembre 17, 2007

El piano de Szpilman

He visto por cuarta vez ya El Pianista, de Roman Polanski. Recuerdo la primera vez, una mañana de octubre en un cine en París, sola, y la segunda... un par de meses después en el Cine13, también en París, con alguien... las otras dos veces fueron por azar, sola de nuevo.

No sé por qué tengo la sensación de que cada vez que la veo me emociona de una forma distinta, a la luz de cada uno de mis momentos, de la luna, quién sabe. Hoy la he visto a medias, estaba empezada y el mando me ha permitido escaparme de algunas escenas difíciles. Quizás hoy no era un buen día para verla entera, o solo para recordar algo.

He pensado de nuevo en la capacidad de lucha, de supervivencia, de resistencia... en la fina línea que separa la vida de la muerte, en el sentido que puede tener permanecer en según qué realidades. Y por primera vez en toda esa fuerza que hace falta a veces a distintas escalas en distintas realidades... en la necesidad de desear, de creer. Me gusta pensar que la película está ahí siempre que necesito recordar algunas cosas, aunque me pongan triste.

Ahora escucho su piano, el de Szpilman... quizás la belleza, el amor, la fe en algo bueno tengan que ver con esa fina línea que separa la vida de la muerte, en tiempos de guerras de cualquier tipo, con enemgios reales o imaginarios, externos o internos.

... dos ventanas: la escena del abrigo alemán, y Szpilman tocando a Chopin, años después...





 
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